Descubren al mítico mono de la saga Monkey Island
Descubren al Mono de 3 cabezas del Monkey Island
LucasArts, marketing y videojuegos.
Ron Gilbert fue uno de los actores principales en la creación del lenguaje de programación y motor gráfico para aventuras gráficas llamado SCUMM, y junto a Gary Winnick desarrollaron el emblemático Maniac Mansion (1987). Tras participar en la creación de otras obras que asentaron las bases del sistema “point & click” como Zak McKracken and the Alien Mindbenders (1988) o Indiana Jones and the Last Crusade: The Graphic Adventure (1989), le llegó el momento a Ron Gilbert de adentrarse en lo más profundo del Caribe (junto a un equipo formado por figuras como Dave Grossman y Tim Schafer) para empezar a dar forma al universo de Monkey Island, no sin antes aprovisionarse de ingentes cantidades de grog y una pizca de magia vudú.
Como si de una genial estrategia de marketing se tratara, el argumento se va desarrollando sin que perdamos de vista el contexto de LucasArts en el que se desarrolló la obra a través ese humor tan característico presente a lo largo de la saga. Bien sea mediante frases como la venta de chaquetas de cuero del Dr. Jones en Indiana Jones and the Last Crusade (1989), con la presencia de idolillos o disfraces del conejo de Sam & Max Hit the Road (1993) o con cameos como el de Cobb y su chapa “Ask me about Loom” amén de otras referencias a Loom (1990), se nos incitaba constantemente a comprar dichos juegos empleando una publicidad nada subliminal presente hasta en los mismísimos créditos.
Aunque encontramos referencias a sagas como The Legend of Zelda o a empresas del sector como Nintendo, las aventuras gráficas monopolizan las referencias a videojuegos, llegándose incluso hasta el punto de hablar por teléfono con una empleada de LucasArts cuando Guybrush se pierde en isla Dinky en MI2. Mientras que el logotipo de LucasArts se localiza infinidad de veces, desde los ataúdes del dicharachero Stan hasta las paredes de la fortaleza de LeChuck, la empresa rival Sierra Entertainment recibía dardos envenenados en numerosas ocasiones, desde los bosques de isla Mêlée hasta la biblioteca de isla Phatt mediante sutiles, y no tan sutiles, hirientes chascarrillos.